El nihilismo nace cuando, sumisamente, acallamos la profecía. El nihilismo crece con el circular recorrido que traza sobre sí un yo individual. El nihilismo muere cuando, en circunstancias injustas, gritamos desafiantes al sinsentido.
Un espacio de reflexión que incluye opiniones, pensamientos, reflexiones, certezas y creencias que no tienen por qué ser ciertas, pero que son mías. Soy misionero. Soy cura. Intento creer...