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Mostrando las entradas etiquetadas como Poesía

A nuestro lado

Necesitamos a nuestro lado Ciegos que no aprecien nuestras máscaras, Ingenuos por opción que no den de antemano ninguna respuesta sobre eso que somos. Necesitamos a nuestro lado Viejos que afronten con honestidad el peso de sus años y fracasos, Locos confiados que no tengan miedo a caminar descalzos por el barro. Necesitamos a nuestro lado Hombres Esperanzados en la realización de las posibilidades más remotas, Creyentes y Testigos de una oferta de perdón capaz de sanar los corazones empedrados y los rostros más fríos. A propósito de la película finlandesa Cartas al Padre Jacob, del director Klaus Härö, Sinopsis en Filmaffinity

Puntos suspensivos

Puntos suspensivos, sólo tres puntos suspensivos trajiste a mi existencia, ahondando con ellos en mi tragedia. Tres pequeños ceros que, en aquellos tiempos, suspendieron mi juicio; Ceros que aún hoy me ponen entre paréntesis y me interrogan con miradas afirmativas. Tres puntos suspensivos: Tres norias continuadas con sus góndolas siempre contrapuestas de dudas y de certezas; Tres faros en el mar de la dicha y el decir que alumbran el espacio del silencio; Tres velas que, con luz tenue, enseñan cómo el futuro incierto nos tiene en el presente a la deriva; Tres cómplices de una frase culpable y temerosa que prefirió no pronunciarse. Puntos suspensivos, sólo tres puntos suspensivos trajiste a mi existencia, y yo,      ahora,           te los devuelvo…

Tiempos, barro y utopía

Hablábamos de migraciones. Las sentíamos y las pensábamos. Una jovencísima anciana, preguntándose en voz alta, me preguntó: ¿alguna vez, en el futuro, habrá justicia?, ¿posibilidad de que podamos vivir juntos con dignidad en todos los lugares? Yo, envejecido joven, huyendo de la desesperanza, le respondí escribiéndome: El pasado ayuda, pero no sirve; el futuro, aunque orienta, queda lejano; el condicional se acompaña siempre de cómodas excusas en subjuntivo: si quisiera, si pudiera, si fuera distinto... Me quedo con el presente, y presente continuado: amando la vida, vivir luchando, con barro y con utopía, denunciando el odio y la injusticia: Ya, aquí, ahora. JOMI 2012 Encuentro Jomi 2012, Leioa (Bilbao)

Morir en la arena

En la historia oculta de la historia, gladiadores, madrileñas y mendigos, acaban rostro en tierra, fusilados por el arma silenciada del negocio. En tierra de colosos coliseos, apoya la moneda del misterio: la sorpresa de una cara vuelta cruz, enigma de una cruz que sale cara. Sin odio ni violencia, con premura, alcemos nuestra voz y nuestros ojos: no triunfe la defensa irresponsable de quienes de arena y muerte viven. Sin miedo ni silencio, con ternura, en la nostalgia de sus huesos quietos, la luz de la esperanza, y la promesa de morir por la paz y por la vida; sin lucro, sin avaricia.

Mi pésame, mujer

Mujer, en el suelo arrodillada junto al sangrar de dos cuerpos tirados, tus ojos de silencio allí clavados sueñan ver una luz en tanta nada. Mujer, esposa y madre desolada, no pueden ni podrán los magistrados comprender jamás que te has quedado con ellos tú también crucificada. Mujer, vecina, viuda, madre, sola, como colma la lluvia nuestro Darro su ausencia colmará tus soledades. Mujer, vecina, viuda, madre, sola, no dejes que te trague el denso barro formado en tristes tierras de maldades.

Zapatos Gastados

 Recuerdo con qué esfuerzo mis dedos aprendían a atar los cordones de los zapatos, y la ilusión de tener unos zapatos nuevos, y la novedad que supuso recorrer, por vez primera, el camino a la panadería; Y recuerdo que no fue pan rallado lo que compré, sino queso, y me recuerdo deshaciendo el camino andado. Zapatos, caminos, años. Recuerdo caminar apresurado a casa, en busca de un par de zapatos con los que jugar al fútbol, fútbol que jugué tantos años. Correr, buscar, olvidar. Recuerdo los caminos ocultos de quienes hace ya años gastaron sus zapatos corriendo en busca de los olvidados que morían sin compañía. Gastar, acompañar, morir. Recuerdo a hombres y mujeres, amigas, hermanos; a quienes se les gastó la vida    y murieron,       y se fueron, y siguen,    de otra forma,       acompañándonos. Seguir, vivir, irse. Y vivir es seguir yendo, seguir gastando zapatos, jugando al fútbol, corrien...

Divagación Ordinaria

Las personas extraordinarias hacen de lo ordinario (un beso, una caricia, una presencia) una experiencia extraordinaria con la que llenan la vida; Las personas ordinarias llenan con lo extraordinario (una presencia, una caricia, un beso) la bolsa de basura que sacan en la noche, sin revisión ni reciclaje. Las personas extraordinarias esconden sus virtudes tras su rostro humano y defectuoso; La virtud de las personas ordinarias es la de ocultar su defectuoso y humano rostro en el ambiente festivo de un carnaval veneciano. Las personas extraordinarias comparten sonrisas y cuentan cómo soñaron sus sueños; Las personas ordinarias escuché que a veces sonríen imaginando que ya descubrieron aquello por lo que soñar. Las personas extraordinarias, como las ordinarias, creen que son lo que parecen, pero ni unas ni otras creen bien, pues no parecen lo que son: las unas parecen otras, las otras parecen unas, y viceversa o al revés. Fotografía de Pedro Cas...

TU VIDA

La vida y el dolor endurecen el rostro, transforman la mirada y ablandan el corazón. La vida y el final quiebran con hielo, llenan de sed y abrasan a fuego. La vida y la esperanza, mellizas y distantes, corren al compartir, contagiosas como una pandemia. La vida y la muerte, tan lo mismo y tan extrañas, tan de todos y tan nuestras. La vida y el amor, todo lo que tenemos, todo lo que nos queda, todo lo que de verdad existe. Tu vida y tu dolor, tu corazón y tu rostro, tu frío y tu fuego, tu esperanza, tu muerte. Tu vida y tu amor, todo lo que tenemos, todo lo que nos dejas, todo lo que nos diste.

Nieve en Granada

Es bello ver la nieve caer, los árboles vestidos de gala mientras la alegría se acerca sutil, en medio de la niebla; Pájaros que vuelven a casa y niños que juegan y vuelan. Los coches dejan ya de gritar y la abuela descubre, en la debilidad de sus pasos, que está viva: "¡Llevaba muerta tantos años!" La electricidad se corta, mas el enfado primero de tantos, dependientes de la luz, aunque ciegos, se torna júbilo y fiesta: "¡Estoy viva!¡Estoy vivo! ¡Nunca más seré esclavo!" Voy a sentarme en la calle en medio de luces y coches hasta que la nieve me llame o hasta que llegue la noche: "¡Es bello ver la nieve caer en Granada, aunque no nieve!"

Necesito caminar

Hoy me siento un poco raro, torpe, vacío, ocioso, lejos; Necesito silencio, reflexión, ideales, amor, Dios. Necesito que me recuerden quien soy y tomar de nuevo conciencia de la historia; Volver a mirar al pasado y al futuro, escapar de la huida del presente y mirar en profundidad,    contemplar al hombre,       contemplar a Dios. Necesito aceptar mis límites y necesidades; Necesito tiempo y también paciencia. Necesito salir, tomar aire fresco, contrastar mi vida, comparar, colorear y esbozar una sonrisa; Caminar a tu lado, vivir la paz y la alegría; Conocer otros rostros, descubrirlos de veras; Navegar por tu cuerpo y que navegues por el mío, sin miedos ni disculpas. Abrazar la tempestad, bajar las escaleras, armonizar nuestras palabras, vaciarlas de un vacío tan denso que no deja espacio a la verdad,    a la verdad de la vida,       a la verdad de las cosas. Y caminar, siempre caminar hacia...