Puntos suspensivos, sólo tres puntos suspensivos trajiste a mi existencia, ahondando con ellos en mi tragedia. Tres pequeños ceros que, en aquellos tiempos, suspendieron mi juicio; Ceros que aún hoy me ponen entre paréntesis y me interrogan con miradas afirmativas. Tres puntos suspensivos: Tres norias continuadas con sus góndolas siempre contrapuestas de dudas y de certezas; Tres faros en el mar de la dicha y el decir que alumbran el espacio del silencio; Tres velas que, con luz tenue, enseñan cómo el futuro incierto nos tiene en el presente a la deriva; Tres cómplices de una frase culpable y temerosa que prefirió no pronunciarse. Puntos suspensivos, sólo tres puntos suspensivos trajiste a mi existencia, y yo, ahora, te los devuelvo…
Un espacio de reflexión que incluye opiniones, pensamientos, reflexiones, certezas y creencias que no tienen por qué ser ciertas, pero que son mías. Soy misionero. Soy cura. Intento creer...