Ir al contenido principal

Vida compartida




               
   Alfonso, después de casi 5 años compartiendo hogar –comunidad claretiana de granada- hoy te marchas a otra casa, allá en lo alto. Una alegría serena crece en mi interior cuando te siento, cuando recuerdo tus chascarrillos cotidianos, tu sensibilidad hacia los más pobres y tus andanzas por las tierras de Filipinas, tierras en las que naciste por segunda vez, y tierras que guardaste en tus bolsillos hasta tu último latido.

   No es extraño que tu último comentario en Facebook estuviese dedicado a la designación de un nuevo cardenal en Mindanao (Filipinas), noticia que “te alegró mucho”. Ni es extraño tampoco que al enterarse John Louie Guades (claretiano de filipinas) se sorprendiera de tu pronta partida (“¡¡si ayer mismo me envió unos correos!!”)

   Gracias, “Alfons”, por el regalo de tu vida compartida. Ha sido una suerte compartir tantas comidas y tantas luchas informáticas. Me has enseñado que se puede ser joven con ochenta-y-tantos, que las obras más grandes se construyen desde vidas frágiles, y que la sensibilidad ante las tragedias humanas es un precioso don que puede hacer de nuestra existencia algo valioso.

Pórtate bien ahí arriba!

Un abrazo de nieto, de amigo, de hermano.

Martín cmf
Granada, 11 de marzo de 2014

Comentarios

  1. Me ha dado una pena tremenda su pérdida. Siempre lo recordaremos y lo querremos por su sencillez y su bondad. Era un santo en la tierra.
    Descanse en paz este gran Claretiano y este gran hombre.
    Gracais Martín por este post.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Quedará tu sonrisa

Nada me ha enseñado más en la vida que guardar silencio ante la muerte joven. Ni pésames ni protocolos. Tan sólo amar en la noche. Te quiero Kiko. Sufrimos tu partida. No sufras tú nuestra pena. Al final, nos quedará tu sonrisa. "Kiko, como familiarmente le llamábamos, había nacido el 25 de septiembre de 1985 en Shanxi, China. Tenía, por tanto, 27 años. Era el menor de cuatro hermanos. Se preparaba con ilusión para emitir su primera profesión en septiembre. Pidamos al Señor y al Corazón de María por su eterno descanso y pidamos también, de manera especial, por sus padres  y hermanos en estos momentos de dolor, acrecentado por la lejanía."

El falso túnel

La joven empresaria acabó el dulce y apuró la taza. No le gustaba viajar, le molestaba tener que estar sola. Hacía dos meses que lo había dejado con su último novio, y le atemorizaba tener que ir a ningún sitio. Pasó la servilleta por sus labios, la dobló cuidadosamente y la colocó bajo el vacío recipiente antes lleno de un aromático té marroquí. Ella siempre soñó ser un papel lanzado al aire, libre y con un mensaje liberador, pero se descubría como aquella servilleta; se sentía utilizada, controlada, encerrada, aplastada. No se permitió llorar. Dirigió una tosca mirada al camarero y, con un leve movimiento de manos, le hizo saber que había terminado. El camarero retiró la taza y el plato. Entonces se acercó a ella y la miró. La empresaria triste esperaba que él preguntase algo. Si lo hubiera hecho, ella habría dado una respuesta esquiva y fría, pero no fue así. Él tan sólo la miraba, haciéndole entrar en un ámbito de confianza. Tenían muchas cosas en común. Sus vida...

No te rías si te hablo del satisfyer

  Nutrición, relación,  fin de curso. Nutrición, relación, fin de curso. Nutrición, relación, fin de curso. Año tras año, el mismo maldito orden en el temario de Biología y Geología. El destino -por no culpar a nadie- que mantenía a los alumnos a la espera de llegar por fin al tema tabú, el que despertaba las reveladoras sonrisas, el sexo. Bueno, sí, oficialmente "reproducción". Pero para todos, el sexo. Tantas cosas han cambiado. Las escuelas se llenan de letras que se explican con más normalidad cada vez. La L. La G. La T. La B. La I. Y hasta la A y la Q en ocasiones. ¡Lo que saben los niños de hoy en día! Todo cambia, y es necesario que seamos nosotros los que cambiemos. Si no, lo harán otros. Y una manera de cambiar es vencer los tabús, las risillas tontas que insinúan curiosidades no resueltas, miedos escondidos y culpas estancadas. Yo ya he empezado. El otro día, sin ir más lejos, en una conversación con adultos, usé la palabra de moda: "sa...