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Soy Utopía. ¿Y tú?

- Soy Utopía. ¿Y tú? -Martín. Tengo la sensación de haberte visto antes. Espera... ¡¡Utopía!! -¡¡Martín!! -¡Pero qué sorpresa! ¡No nos vemos desde que éramos jóvenes y soñadores! Te veo igual, no has cambiado nada. ¿Cómo estás? -Bueno, jodida... Por un tiempo pensé tener muchos amigos, pero casi todos me dieron de lado. -Pero, no todos... -Tienes razón, los amigos de verdad han permanecido. Cuando ya nadie parecía confiar en mí, al torcerse todas las cosas, ellos continuaron a mi lado. -Siento haberte fallado tantas veces... -No te preocupes, mi casa siempre está abierta para ti. -Sigues viviendo allí? -Claro. Me gusta ese sitio, el alto horizonte. El lugar donde cielo y tierra hacen las paces, el punto en que todos podéis uniros, aun siendo muy distintos. -Ya me enteré de la noticia. -Lo de la boda de Clara, claro. -¡No! ¡Lo de tu eterna juventud! ¿Cómo es eso de ser inmortal? -Pues no lo he pensado mucho. Espero tener tiempo más adelante. Creo, en todo caso, que es difícil. Como e...

Humanología Veterinaria. Hospitales y 15M.

Quiero comenzar compartiendo una gran alegría!! He sacado la plaza para estudiar en la facultad de Humanología Sociológica. Como te expliqué en otra ocasión, la propuesta que envié a la Universidad Perruna era la siguiente: "¡Sobre esto irá mi trabajo! Preguntaré a las personas qué es aquello que les enfada, y ellas me dirán quienes son. Les pediré que me enseñen qué les indigna, y les diré por qué son capaces de luchar. Les diré que piensen sobre las causas de sus enfados, y descubrirán que no se conocen. Y A TI, ¿QUÉ TE INDIGNA?" El caso es que les pareció original pero insuficiente. Me dieron un plazo para recabar más información, y con los acontecimientos que se han ido precipitando desde el 15M no me ha sido difícil. Sólo tuve que asistir a una manifestación y a una acampada callejera e informarme un poco. Entonces aporté algunos datos más: las personas se indignan porque aún queda algo de sangre en sus venas, se indignan porque es humano indignarse, se indignan p...

Atrancasibarranquismo Postmoderno en sólo seis palabras

Voy a ser claro aunque poco. No mezclaré unas frases con otras. Las oraciones con seis palabras bastarán. En primer lugar, la buena noticia. He comenzado un proceso de desintoxicación. El ritmo del vivir me dominaba. Padezco una enfermedad nueva, atrancasybarranquismo postmoderno. Significa ser arrastrado por mil cosas. Supone perder el control al actuar. Puede desembocar en vidas mal vividas. Cada vez la sufre más gente. Hacía tiempo que lo venía notando. He dicho, de hoy no pasa. He dejado mis listas de tareas. Me he distanciado de lo inútil. He pasado un tiempo en silencio. Entonces el camino volvió a abrirse. Lo importante pasó a primer plano. Tomé impulso y retomé mi pasado. Acerqué todos mis ideales al suelo. Acepté todas mis grandes palabras vacías. Y reconocí haber sido siempre semiidiota. Poco a poco recobraba mi espacio. Recuperé a mi compañera de siempre. La conciencia me ilumina de nuevo. Me hac...

Miradas para todos los públicos

El problema de las respuestas rotundas, de los argumentos completos y de las conclusiones definitivas, es que acaban con la frescura de las preguntas, y son las preguntas las que nos abren a la vida verdadera. Hace dos o tres años, en algún lugar de Andalucía (probablemente en la feria de Villanueva de Córdoba, pueblo de mi familia materna), una pregunta se me apareció de repente. El contexto de este nacimiento intelectual fue la clásica escena de un bebé rodeado de personas mayores, todas ellas emocionadas hasta el punto de estar dispuestas a hacer cualquier gansada sin sentir vergüenza. Tal vez el alcohol asistente afectaba, pero era la presencia silenciosa del niño la única capaz de transformar la realidad que le rodeaba, y de una forma tan compleja como complejas son las ecuaciones de Einstein sobre la curvatura del espacio-tiempo producidas por un planeta en su entorno. Este bebé (y tantos otros) producen en su microcosmos social una alteración mucho mayor de la que p...

Humanología sociológica. Yo sólo soy un perro.

A menudo disfruto observando al ser humano. Creo que si existieran perros sociólogos humanólogos (o si pudieran hablar en caso de que ya existan) harían multitud de preguntas... ¿por qué vais siempre tan rápido? ¿por qué os habéis olvidado de oler? ¿por qué hacéis las cosas de forma tan complicada? ¿por qué no intentáis, aunque sea a ladridos, solucionar vuestros conflictos? ¿por qué la tierra no es de quien marca su territorio sino de quien posee un papel firmado? ¿por qué no miráis el cielo sino el reloj? ¿por qué vais a la playa siempre los mismos 2 días de cada 7? Pues bien, me estoy preparando para la prueba de acceso en la universidad perruna. Quiero sacar plaza en Humanología Sociológica, precisamente. Hay mucha competencia, pero trataré de esforzarme. Me piden un trabajo de investigación, y esta mañana he descubierto cuál será el tema que elegiré. ¿Que cómo lo he descubierto? De nuevo la curiosidad me jugó una mala pasada. Saqué un café de la máquina expendedora de...

Mi abuelo y yo. Dos seres no tan distintos

Mi abuelo no es "mi abuelo". Mi abuelo es "Quique". Se empeñó desde que éramos niños en que le llamáramos así: "¡nada de abuelo! ¡Quique!". Y creo que le hice caso por tres razones: -Porque era más facil de pronunciar. -Porque se lo debía: él me llevaba al parque los domingos y es quien me enseñó a leer cuando aún no iba a pre-escolar. -Porque es vasco y vivió en Uruguay, y cuando a un vasco-uruguayo se le mete algo en la cabeza... ¡¡más vale que le hagas caso!! El hecho es que hace dos semanas estuve en Sevilla con tareas en el colegio y en la parroquia (antes de que un casi-cura claretiano se hiciera cura claretiano), y pasé a ver a mis abuelos y a mi tío. Quique estuvo enseñándome uno de los volúmenes de Medicina que ha ido reuniendo en estos últimos años. Ante lo asombroso y lo cómico de la situación, le dije: "Quique, tienes tanta curiosidad, que seguro que cuando mueras vas a hacerte la autopsia a ti mismo." Nos reímos y, tras ...

A PROPÓSITO DE E-MILIO: Justicia y venganza. Liberación y miedo.

El pasado miércoles, un correo electrónico asomó en mi bandeja de entrada. La primera sensación fue de sorpresa. La amiga que lo enviaba no suele escribirme, y el asunto era el siguiente:  "FW: Difundamos esta foto. Hoy "SÍ" te pido que hagamos una cadena. Gracias!!! ..." De modo que lo abrí. Apareció una gran foto de un chico que, según narra el artículo, asesinó de forma brutal hace varios años a una chica y que, parece ser, se encuentra ahora en libertad. La sorpresa inicial fue haciéndose mayor por varias razones, de modo que al terminar de leer la última frase ("gracias por no romper la cadena") me quedé pensando. Finalmente, en vez de reenviar el correo a mis contactos, pensé primero responder a quien me escribió a mí. Os dejo a continuación una síntesis-reducción-elaboración de mi respuesta por si de algo os sirve. [Aunque no os pongo el correo que recibí y algunas frases de la respuesta son tomadas de él, creo que se entenderá en líneas general...