Ir al contenido principal

Entradas

La noche

Desde que crecí en años y autonomía, que no digo libertad, nos hicimos amigos. Nuestros primeros encuentros fueron fortuitos, es cierto. Yo dejaba el estudio para el final, y siempre acabábamos encontrándonos. Recuerdo más de una ocasión en que nos despedimos, sin haber dormido, justo cuando el sol, invisible pero cercano, lanzaba sus primeros rayos. Hemos vivido tanto. Cada día, desde aquella época, al amanecer me siento desorientado. Yo no la encuentro y ella no me deja buscarla. Debo confiar en que aparecerá, igual que un niño confía en que, llegado el tiempo, su madre volverá y lo sacará de la escuela. Igual que un anciano quien, encerrado en el claustro de una cama con barandas, tras preguntar cada noche si alguien le despertará al día siguiente, espera. Duerme y espera. Aun no viéndola, ella está. Me acompaña en silencio durante la jornada, discreta, sigilosa, humilde. Y llegado el momento, es también ella quien roba la luz al día para, lejos de apagar, transformarla en antor...

Un mundo plano

Arquímedes de Siracusa, exhibicionista, pero sabio, dijo, según un testigo: 'dadme un apoyo y muevo el mundo.' ¿Pero cómo mover sin partir, si es el Sur el apoyo, y tan sólo sube el Norte? Yo prefiero un mundo plano aunque perdamos la brújula.

El tiempo es nuestro

Me gusta decir 'el tiempo es mío' cuando el tiempo corre sin dar tiempo, disfruto proclamando 'el tiempo es nuestro' si llego tarde, sin tiempo ni excusas. Me gusta creer que poseo el tiempo pero sólo consigo hacerlo erróneamente Y equivocado, disfruto repitiendo '¡El tiempo es mío! ¡El tiempo es nuestro!' Me temo amiga, que el tiempo sólo será tuyo, mío, nuestro, cuando nos sepamos vividores de un tiempo que nos supera. Me temo amiga, que el tiempo sólo es tuyo, mío, nuestro, cuando nos vivimos sabedores de nuestra finitud en el tiempo. El tiempo es y será nuestro cuando en un presente continuado nos invada, profunda, la certeza de ser nosotros del tiempo . Dedicado a mis profesores de filosofía y de matemáticas, pensadores frecuentes. Algún día tantas palabras servirán para algo. Dedicado también a tantos como han padecido mis múltiples retrasos. Puedo pediros perdón, pero no me arriesgo a deciros que no volverá a suceder. Y perdón por el toque pant...

Graduación, Nostalgia, Heridas y Buenos deseos.

La nostalgia es fuente de creación. La posibilidad de un presente distinto hace que nos planteemos qué hacemos con el que tenemos. Estas dos ideas surgieron en eso que tengo encima de los hombros y mi hermano solía denominar "cabezón". Estas dos ideas hacen que, pasadas las doce de la noche, olvide los tres exámenes a medio llevar que tengo muy muy pronto. Estas dos ideas me invitan a tomar boli y papel, y a ponerme en orden. Estas dos ideas brotan de un saludo. Marilú, ex compañera de la facultad (y amiga si Facebook no se equivoca), me decía que ayer, 25 de junio, se graduó la que durante dos cursos fue mi promoción en Matemáticas. Me comentaba que yo formé parte del clásico repaso de recuerdos propio de esas ocasiones, ese anecdotario cómico e informativo para los que aún están, pero de algún modo sangrante para los que nos fuimos. Sentía al leer, lo reconozco, más pena que alegría. Pena porque fueron dos años bonitos. Pena por lo que quedó atrás. Pena porque...

Novedad en medio de los años

He pasado vivo ya unos años, aunque no se si es mucho lo aprendido. He visto ancianos perder la cabeza, y me he planteado cómo será mi rostro. He escuchado a locos dialogar, y he tenido envidia por su falta de reservas, máscaras y escudos. He notado cómo contaban secretos, y me ha dolido quedar al margen. Me han mostrado su común desacuerdo, y éste me ha intimidado. Un pobre extranjero me ha mirado a los ojos, me ha preguntado dónde he nacido, y me he avergonzado. Me han llamado sensato y he deseado soltar esa carga. Me he sentido libre al dar un paso más allá de los límites impuestos, y he aceptado encontrarme con barreras que nadie me imponía, pero que estaban. He querido ganar, y he perdido. Si he ganado, he descubierto que no era para tanto. He gozado en soledad del éxito. He compartido el peso de la derrota. Cuando he poseído el número ganador, he quedado fuera de la partida. Me lo he jugado todo a una carta y, al perder, Otro me ha dado nuevas fichas. He ...

Frases boomerang

Es bonito donar sangre. Acudí el 27 de mayo al Centro Regional de Transfusión Sanguínea de Granada. Saludé al recepcionista y a un simpático enfermero cincuentón. Una vez tomado asiento, nos contamos la vida desde el principio, como siempre. De momento el olvido es mi aliado, el que transforma mis presentes repetidos en presentes renovados. Temo que algún día me falle y recuerde su rostro pero, si algo así me sucede, haré como esos abuelos que fingen estar mal de la memoria, sea para contar una vez más aquellas historias que les hicieron vibrar, sea para escuchar los éxitos de sus nietos en la escuela. Volvamos a la sala, donde una mujer también con bata blanca participaba como oyente en la conversación. ¿Mucha gente? Sevilla. 2 años. Teología. Misionero. No, Claretiano. Misionero Claretiano. Ahí, frente a la Guardia Civil. ¿Ah, sí? Qué pequeño es el mundo.  La Iglesia. El 15 M. Uruguay. San Sebastián. Bildu. Después de muchas preguntas y respuestas le soltaba yo una cursilada...

Limpiadores de ventanas

Actualmente, mi madre mira con cierta nostalgia la habitación que dejé. En otros tiempos, no tan lejanos, me increpaba por el desorden que en ella imperaba. Yo, despreocupado, me acogía a mi propia legislación, alegando que allí reinaba un "caos creativo". Pero toda ley debe establecer unos límites, y mi auto legislación no podía ser menos. Dos de ellos, referidos a la potestad de limpiar y arreglar bienes-inmuebles, son los siguientes: "cuando lo que existe al otro lado de tu ventana aparezca a tus ojos en blanco y negro, ha llegado el momento de limpiarlo", "cuando la puerta del armario lleve 9 meses sin cerrarse por rotura, ha llegado el momento de arreglarlo" (Art. III y IV de la ley Nº 423/7 "Ley particular del procedimiento caótico auto legislado en espacios privados") De modo que me armé de valor, limpiacristales, trapo y periódico, y comencé la batalla. La alegría cromática, el renacer de lo otro, la paz encontrada con un sencillo esf...