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Mostrando las entradas etiquetadas como Humanología

¿Qué eres tú?

Él me dijo: " 1125 ckeempan. Escribe las dos palabras y demuestra que no eres un robot ". Yo respondí: " Dolor, odio, hambre, enfermedad, muerte.  Permanece impasible y demuestra que no eres una persona ".

Acróstico

H ermana de la memoria , I magen del acto humano; S emilla de mi utopía , T ronco cortado y sano. O lvidada con los pobres , R einventada por la mano I nvisible del dinero ; A nalista de tiranos.

Divagación Ordinaria

Las personas extraordinarias hacen de lo ordinario (un beso, una caricia, una presencia) una experiencia extraordinaria con la que llenan la vida; Las personas ordinarias llenan con lo extraordinario (una presencia, una caricia, un beso) la bolsa de basura que sacan en la noche, sin revisión ni reciclaje. Las personas extraordinarias esconden sus virtudes tras su rostro humano y defectuoso; La virtud de las personas ordinarias es la de ocultar su defectuoso y humano rostro en el ambiente festivo de un carnaval veneciano. Las personas extraordinarias comparten sonrisas y cuentan cómo soñaron sus sueños; Las personas ordinarias escuché que a veces sonríen imaginando que ya descubrieron aquello por lo que soñar. Las personas extraordinarias, como las ordinarias, creen que son lo que parecen, pero ni unas ni otras creen bien, pues no parecen lo que son: las unas parecen otras, las otras parecen unas, y viceversa o al revés. Fotografía de Pedro Cas...

Crónica de infortunios

Hace dos semanas la luz de la entrada del baño comenzó a parpadear. Es cierto que en un principio me alegró el recuerdo de esos focos cegadores de las discotecas pasadas. Bueno, sé que eso último es raro, pero hay algo normal en esta historia: también me acordé de Einstein con su teoría de la dualidad onda-partícula del haz de luz. Pero la tercera razón-recuerdo que yo esperaba nunca llegó, y consideré más oportuno tratar de mantener esa luz apagada hasta nueva orden. Tras muchos esfuerzos, el porcentaje de encendidos es ya inferior al 50%, lo cual hace que el baño deje de ser para mí una fuente de enfados constantes y se convierta de nuevo en un lugar relativamente apacible. De momento, no habrá nuevas ordenes en lo referente a la reposición lumínica. La semana pasada, el martes, fue mi oído el que sufrió gravemente al dispararse la alarma del ambulatorio. El incidente afectó a bastantes personas, las cuales reaccionaron con multitud de actuaciones: quejas, manos a los oídos, búsque...

Inadaptado

Creyéndome el dueño del mundo, agarro una pluma que alguien me regaló inscribiendo en ella el nombre que al nacer me pusieron. Me siento en una silla que no podría fabricar, en una habitación que no sabría construir, y me pongo a escribir en un papel salido de un árbol que no planté, un papel que pondré en el contenedor de reciclado, desligándome de su proceso posterior. Y me llaman a un móvil que no sé por qué suena y, al avanzar en las palabras, me voy sintiendo menos dueño, más vulnerable. Y me desconcierta la idea de que los hombres y mujeres más cercanos al mundo, los más capaces de vivir en él, son precisamente los desheredados de todo, los que sobreviven dificilmente, los jodidos. Entonces, avergonzado, enciendo el ordenador y me declaro enfermo de palabrería y culpable de muchas cosas.

Un beso singular. La heladería

Lucas Ramírez se llamaba el tipo, y hablaba con una bella rubia. Lástima que no le pude sacar el nombre, pero Lucas no le dejó espacio. Su rostro frente al mío, en la mesa de al lado, era frío; sus palabras extranjerismos y sus construcciones verbales en 1ª del singular: yo, yo, yo. Su plural era un singular con matices, un yo engrandecido por la fuerza de un grupo. El galán de la heladería era madrileño, le delataba su acento. La chica, sin embargo, no tuvo acento en toda la noche. Cuando se despidieron, la chica le besó, pensando posiblemente no verlo más. Lucas Ramírez, en cambio, parecía besarse a sí mismo cuando la besaba. Célebre imagen de Joel-Peter Witkin:  "Le baisier"  (El beso), Nuevo México, 1982, Imagen de un cráneo partido a la mitad y colocado de manera que se besa a si mismo. La primera imagen prestada, por decir algo, por S.J.W. Grogan. www.blueponymesa.com/range_art

Frases boomerang

Es bonito donar sangre. Acudí el 27 de mayo al Centro Regional de Transfusión Sanguínea de Granada. Saludé al recepcionista y a un simpático enfermero cincuentón. Una vez tomado asiento, nos contamos la vida desde el principio, como siempre. De momento el olvido es mi aliado, el que transforma mis presentes repetidos en presentes renovados. Temo que algún día me falle y recuerde su rostro pero, si algo así me sucede, haré como esos abuelos que fingen estar mal de la memoria, sea para contar una vez más aquellas historias que les hicieron vibrar, sea para escuchar los éxitos de sus nietos en la escuela. Volvamos a la sala, donde una mujer también con bata blanca participaba como oyente en la conversación. ¿Mucha gente? Sevilla. 2 años. Teología. Misionero. No, Claretiano. Misionero Claretiano. Ahí, frente a la Guardia Civil. ¿Ah, sí? Qué pequeño es el mundo.  La Iglesia. El 15 M. Uruguay. San Sebastián. Bildu. Después de muchas preguntas y respuestas le soltaba yo una cursilada...

Humanología Veterinaria. Hospitales y 15M.

Quiero comenzar compartiendo una gran alegría!! He sacado la plaza para estudiar en la facultad de Humanología Sociológica. Como te expliqué en otra ocasión, la propuesta que envié a la Universidad Perruna era la siguiente: "¡Sobre esto irá mi trabajo! Preguntaré a las personas qué es aquello que les enfada, y ellas me dirán quienes son. Les pediré que me enseñen qué les indigna, y les diré por qué son capaces de luchar. Les diré que piensen sobre las causas de sus enfados, y descubrirán que no se conocen. Y A TI, ¿QUÉ TE INDIGNA?" El caso es que les pareció original pero insuficiente. Me dieron un plazo para recabar más información, y con los acontecimientos que se han ido precipitando desde el 15M no me ha sido difícil. Sólo tuve que asistir a una manifestación y a una acampada callejera e informarme un poco. Entonces aporté algunos datos más: las personas se indignan porque aún queda algo de sangre en sus venas, se indignan porque es humano indignarse, se indignan p...