Ir al contenido principal

Regar la pena


Hoy le pregunté a mi mamá porqué la abuela no quiso vivir más y dijo hasta luego y se fue y se murió y ya no está pero mi mamá no me dijo nada y sólo me dice no te preocupes gurisa porque me llama gurisa no te preocupes y me dio miedo porque yo quiero vivir pero a lo mejor mañana tropiezo y me caigo y me hago daño en la rodilla y ya no quiero vivir más y digo hasta luego y me voy y me muero y ella me dijo tranquila gurisa es normal que te dé miedo pero las niñas no se mueren porque tienen que crecer como las plantas del jardín que les ponemos agua los sábados por la mañana y salen flores y cuando me dijo eso ya me quedé más tranquila pero me acordé de una planta que no le echamos agua un sábado y no dio flores y no quiso crecer y no dijo hasta luego como la abuela pero igual se murió y no sabía mi mamá qué decir y yo creo que le daba pena por la abuela porque se le salieron lágrimas pero luego me abrazó fuerte y me dio un beso y ya sí se le quitó la pena y a mí el miedo.



Inspiración de estilo:
Mario Benedetti

Inspiración temática:
la muerte joven,
que ni la muerte misma comprende,
y por eso a menudo envejece 
y hace sabio a quien va a llevar,
aunque sea necio y joven.

Inspiración vital:
aquellos que nos dejaron jóvenes
pero aún conservan sus nombres
a ambos lados del tiempo...
 

Comentarios

Entradas populares de este blog

Todo ha cambiado

  Cada cierto tiempo alguien me dice: Martín, ¿ya no publicas lo que escribes, o es que has dejado de escribir? No tengo respuesta. O sí. A veces uno tiene necesidad de vivir, y a veces de pensar lo vivido. Y este tiempo, quizá, he estado ocupado. O perdido. O enfocado. O distraído. Qué más da. Hoy escribo para ti, así que prefiero no desvelarte lo que es mío. Necesito que antes recuperemos la confianza. Han pasado dos años. Dos años desde la última vez. Enero de 2020. Y me enfrento a ti, lector, y a mí mismo, con el pudor de dos antiguos amigos que, compartiendo mesa en la boda de un pariente lejano, se observan, como tratando de descifrar los restos de un pasado compartido, las marcas de tropezones en la cancha, pedradas en el parque, estrellas en el alma.   -¿En serio eres tú?- nos preguntamos sin apenas decir. Todo ha cambiado. Todos hemos cambiado. Te miro, mientras suena la música. Te miro y no sé quién soy. -¿Qué tal te fue la guerra? -pregunto. Poco después me arrepien...

No te rías si te hablo del satisfyer

  Nutrición, relación,  fin de curso. Nutrición, relación, fin de curso. Nutrición, relación, fin de curso. Año tras año, el mismo maldito orden en el temario de Biología y Geología. El destino -por no culpar a nadie- que mantenía a los alumnos a la espera de llegar por fin al tema tabú, el que despertaba las reveladoras sonrisas, el sexo. Bueno, sí, oficialmente "reproducción". Pero para todos, el sexo. Tantas cosas han cambiado. Las escuelas se llenan de letras que se explican con más normalidad cada vez. La L. La G. La T. La B. La I. Y hasta la A y la Q en ocasiones. ¡Lo que saben los niños de hoy en día! Todo cambia, y es necesario que seamos nosotros los que cambiemos. Si no, lo harán otros. Y una manera de cambiar es vencer los tabús, las risillas tontas que insinúan curiosidades no resueltas, miedos escondidos y culpas estancadas. Yo ya he empezado. El otro día, sin ir más lejos, en una conversación con adultos, usé la palabra de moda: "sa...

Quedará tu sonrisa

Nada me ha enseñado más en la vida que guardar silencio ante la muerte joven. Ni pésames ni protocolos. Tan sólo amar en la noche. Te quiero Kiko. Sufrimos tu partida. No sufras tú nuestra pena. Al final, nos quedará tu sonrisa. "Kiko, como familiarmente le llamábamos, había nacido el 25 de septiembre de 1985 en Shanxi, China. Tenía, por tanto, 27 años. Era el menor de cuatro hermanos. Se preparaba con ilusión para emitir su primera profesión en septiembre. Pidamos al Señor y al Corazón de María por su eterno descanso y pidamos también, de manera especial, por sus padres  y hermanos en estos momentos de dolor, acrecentado por la lejanía."